Lo bueno, lo malo y lo feo de la primera temporada de Iron Fist

Una serie genérica y débilmente adaptada

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primera temporada de Iron Fist

Hace un par de años Marvel/Disney decidió aliarse con Netflix con la intención de explotar un mercado que no dominaba, la televisión.  Desarrollaron una programación de estrenos sobre superhéroes poco conocidos como: Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage y Iron Fist.

Presentarían a cada superhéroe con una serie particular, para luego unirlos en una mini-serie que llevará el nombre de: The Defenders. Un proyecto similar al de The Avangers, pero a menor escala.

Daredevil, la primera en estrenarse, fue un rotundo éxito tanto en la critica como entre los seguidores del universo cinematográficos de los cómics. Esto permitió continuar con una segunda temporada para el show.

Entre ambas temporadas de Daredevil  incluyeron el estreno de Jessica Jones, una irreverente heroína con un particular estilo de vida que recibió una aceptable aceptación.

Las dudas sobre la calidad de las producciones iniciaron con el estreno de Luke Cage. Una serie que dividió a la critica y los fans de los cómics. Muchos batallaron por terminar la serie, otros la dejaron inconclusa.

Luke Cage fue la advertencia del declive Marvel/Netflix

El estreno de Iron Fist generó incertidumbre y los trailers, lejos de emocionar, dejaban una sensación de decepción. Sin embargo, es Netflix y Marvel/Disney quienes están detrás del proyecto. La fe estaba intacta.

La crítica destruyó la serie luego de ver los seis primeros episodios, antes de su estreno en Netflix, recibiendo un porcentaje de aceptación del 13% en Rotten Tomatoes. El peor valor para una serie de superhéroes de Marvel/Disney en años.

A pesar de ello, en Pixenario nos gusta confirmar algo antes de criticar, sobre todo porque un buen análisis sobre un programa se fundamenta mejor cuando lo culminas en su totalidad.

Lo bueno

Una introducción al universo espiritual de Marvel

Marvel/Disney parte de una dinámica introductoria de nuevos personajes y la importancia de sus universos. Una variedad de realidades en las cuales abordamos conceptos poco familiares.

En la película de Dr. Strange fuimos introducidos al mundo de la magia y las repercusiones de alterar la línea del espacio-tiempo. Con Iron Fist conoceremos la influencia de la espiritualidad en el universo de Marvel/Disney.

El Iron Fist es un título o cargo que se otorga a aquel guerrero que cumple con absoluto éxito un ritual de iniciación. Este luchador tendrá la principal obligación de ser el guardián de la entrada hacia una ciudad mística, K’un-Lun.

Esta sociedad con costumbres ancestrales, es el lugar donde Danny Rand (Finn Jones) recibió su entrenamiento y lecciones de filosofía bajo el cuidado de unos monjes. Estos le enseñaron a canalizar su energía interior y a dominar su emociones.

El Iron Fist es un personaje con vasta habilidades de artes marciales, específicamente del Kung-fu. Conocedor de técnicas de meditación para la relajación espiritual y elevación del Chi. Este es el canal que carga la energía vital de nuestro cuerpo.

La liberación del Chi le permite desarrollar todo su poder, el cual se concentra en su puño derecho. Esta habilidad que le permite tener la fuerza de hierro. Esta energía no puede estar influenciada por la ira, odio o venganza. Estos sentimientos sabotean su desempeño como guerrero.

En síntesis, el Iron Fist es un guerrero de costumbres y principios nobles. Su disputa entre sus responsabilidades personales y espirituales es lo que resulta atractivo del desarrollo de su personaje en esta primera temporada.

El elenco femenino

Uno de los grandes acierto de Marvel/Disney es la elección de actores principales y secundarios de su producciones. En Iron Fist, a pesar de un notable compromiso de Finn Jones con el personaje principal, son sus colegas femeninos son quienes roban el protagonismo.

Iron Fist introduce a una nueva heroína, Colleen Wing, interpretado por Jessica Henwick. Conocida por ser una de las integrantes del grupo de las serpientes de arena de la tierra de Dorne, Game of Thrones.

Este personaje resulta fascinante y entretenido en pantalla. Además de ser interés amoroso del Iron Fist, es una tremenda luchadora y las mejores escenas de lucha de la serie están bajo su protagonismo.

Seguidamente tenemos a Joy Meachum, interpretada por Jessica Stroup. Un personaje que a principio puede resultar cliché, sobretodo para quienes conocen el personaje de Laurel de la serie de CW, Arrow. Es una astuta empresaria que siempre tiene una última carta para jugar. Es consciente de su belleza y la usa para persuadir clientes con el único objetivo de impulsar los intereses económicos de Brand Company.

En esta temporada de Iron Fist regresan personajes ya conocidos. Claire Temple (Rosario Dawson), Jeri Hogarth (Carrie Anne-Moss) y Madame Gao (Wai Ching Ho). Cada una de ellas brillan en cada escena que protagonizan. Se adueñan de sus personajes y lo interpretan con la naturalidad de años de trabajo.

Lo malo

Escenas de acción poco emocionantes

Uno de los grandes atractivos de toda serie de super héroes son: 1) las escenas de acción  y 2) los efectos especiales

Iron Fist es deficiente en ambos aspectos, las escenas de lucha lejos de ser emocionantes resultan poco inspiradas y mal coreografiadas. Hay golpes muy anunciados, se observan pausas entre los oponentes para levantar el pie o colocar la mano, con la intención de darle continuidad al combate.

La dirección y edición tampoco ayudó a que los combates fluyeran de la mejor manera. Existen muchos cortes entre los enfrentamientos y hay oponentes de fondo que caen sin recibir golpe alguno.

Además, el mismo Finn Jones reconoció en una entrevista que solo tuvo 3 meses para ponerse en forma y familiarizarse con las artes marciales.

Lo insólito no es solo eso, sino que la mayoría de las coreografías se las aprendían 15 minutos antes de rodar la escena. Eso denota graves errores de producción.

Las malas críticas que recibió el show fueron producto de una desacertada planificación de proyecto.

La cantidad de episodios

Esta ya es una constante en varias series de Netflix. Ese formato de 13 episodios evita que muchas producciones desarrollen sus historias con la contundencia que merece.

Sobrepasada la frontera de la mitad de temporada, Iron Fist cae en un bache narrativo rotundo. Los episodios siguientes resultan aburridos y poco interesantes. Se desarrollan sub-tramas de una manera muy pobre.

La premisa inicial, ese drama familiar resulta reiterativo en los primeros 4 episodios. Es una tonada que ya escuchaste y comprendiste, pero los guionistas continúan repitiéndola con la intención de que captes todos los detalles y aprecies las luchas emocionales de la familia. Interesante propuesta, pero pésima ejecución de la idea.

Sientes que Iron Fist no avanza y los guionistas estiran al máximo el arco dramático para completar la cantidad de episodios por temporada.

En conclusión, Iron Fist al igual que Luke Cage y Jessica Jones les hubiese beneficiado un formato de serie de 8-10 episodios.

Lo feo

Una historia genérica y ya conocida

La mayor deficiencia de Iron Fist como serie es su premisa y arco dramático. La introducción y desarrollo del personaje ha sido ya muy utilizada en producciones como Arrow.

En Arrow: Oliver Queen regresa, luego de varios años, a su ciudad de origen luego de sobrevivir a un trágico accidente en un barco. Su familia lo da por muerto y su madre toma las riendas de la compañía familiar.

En Iron Fist: Danny Rand regresa, luego de 15 años, a su ciudad de origen luego de sobrevivir un accidente aéreo. La compañía perteneciente a su padre en asociación con un amigo, Harold Meachum, queda en manos de los amigos de la infancia de Danny, Joy y Ward Meechum.

La única diferencia entre ambos shows es que uno (Iron Fist) fue entrenado por monjes y el otro (Arrow) aprendió sus habilidades de defensa personal, así como el uso del arco y flecha con un prisionero de guerra.

Esa es la mayor razón por la que en algunas críticas especializadas como la del diario español, El País, declaran que “Es una serie que no ofrece nada nuevo”. Sus elementos dramáticos llevan al show hacia una espiral narrativa llena de clichés.

Conclusión

Iron Fist como show es bastante deficiente y decepcionante. Batallarás para culminar algunos de sus episodios. Su mediocre piloto no invita a continuar la serie más allá de su primer episodio.

Sin embargo, progresivamente mejora un poco, la participación de personajes como Colleen Wing permite que los episodios resulten menos aburridos. Es un personaje con mucho potencial a futuro.

En síntesis, a pesar del compromiso de Finn Jones con el personaje, el actor no es un protagonista que domine las escenas con propiedad. Aún así será un genial complemento para el resto de sus compañeros en The Defenders. Al igual que Luke Cage, es un personaje que funciona mejor como parte de un grupo que de manera  aislada.