Remake: ¿una necesidad comercial o creativa?

La importancia monetaria suele derribar a la innovación. Todo sea por no tomar riesgos e irse por lo seguro, aunque a veces este mismo camino nos lleve al fracaso.

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Anteriormente hablamos sobre los remakes fracasados en Hollywood. Esta vez pensamos en lo que realmente motiva a la creación de estos. Un remake suele crear, antes de su estreno, cierta ansiedad. Porque en los intentos por hacer mejor una historia, casi nunca ha salido bien.

¿Cuáles son entonces los motivos para crear una nueva versión de un éxito cinematográfico? Casi siempre hay dos: adaptarla a la época con mejor efectos y, la otra, pereza para leer subtítulos. Lo cierto es que se han convertido más en una necesidad comercial y no algo creativo.

La necesidad comercial del remake

Piensa en la industria cinematográfica no solo en un lugar romántico que crea contenido cuando llega la inspiración. El cine, muy en especial el hecho en Hollywood, necesita una retribución monetaria monstruosa cada año.

Es aquí, justo en esta necesidad de taquilla, donde surgen los remakes. Casi siempre estas nuevas versiones nacen de temas capaces de no agotarse nunca: películas de acción y terror. Lo vemos con ejemplos como: King Kong, Piraña, Superman

El cine de aventura también es una fuente inagotable de remakes. Porque sus historias no necesitan ser profundas sino entretenidas. Además que se sustentan en la innovación de efectos especiales para hacerla más “interesante”.

La parte del cine que se encarga de hacer remakes es la más comercial y siempre apunta a público adolescente. Con esto, los remakes se convierten en un mal necesario para la industria y una opción para la audiencia.

El remake puede hacer que olvidemos el clásico del que se inspira o que lo amemos aún más. No todos los directores fracasan con estos intentos, podemos preguntarle a Scorsese con The Departed. Esta vendría siendo la parte “creativa” del remake y de eso lo hablaremos más adelante.

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Infernal Affairs, producción japonesa del 2002 en la que está basada The Departed de Scorsese
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The Departed de Scorsese con la misma escena sobre el techo del edificio

En cuanto a la necesidad monetaria, el remake tiene dos puntos a su favor para aprovecharse de esta. La primera es que ya cuenta con los fanáticos de la historia que renueva. La segunda es un público que odia leer subtítulos. Nada mejor que adaptar una gran historia a tu idioma.

Por ejemplo, Infernal Affairs es igual de increíble que su remake The Departed, pero para los norteamericanos es más fácil distribuir y ver una película en su idioma. Hasta para nosotros es más cómodo verla en inglés y no en chino mandarín.

En realidad, a diferencia de muchos países en el mundo, en USA las películas extranjeras no se doblan al inglés. Esto parece ser una regla muy conveniente.

La necesidad creativa de un remake

Aunque ya hemos hablado del preámbulo sobre la importancia económica del remake, hay algunas excepciones que de verdad necesitan otra oportunidad. Como ejemplo podemos hablar de Dune. La obra que Lynch llevó al cine necesita una segunda oportunidad. Es aquí donde aparece Denis Villeneuve a intentar salvar el cuento.

Denis ha estado dando de que hablar después de su obra Arrival. Es así como vemos que un nuevo intento puede valer la pena. Villeneuve ha entregado buenas obras de ciencia ficción que abultan la esperanza para su remake de Dune.

Lo anterior es una excepción a la regla, pero nos lleva al primer punto, ¿o es que creen que a él se le ocurrió solito la idea? Denis fue la luz al final del túnel para seguir exprimiendo dinero a esta franquicia que tuvo su tropezón en el cine con David Lynch.

Aunque existen directores que se han hecho remakes a sí mismos, como Hitchcock y su versión de The Man Who Knew Too Much. Esto sigue sin ser una excusa para que estos intentos sean una necesidad creativa.

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La única “necesidad creativa” de un remake nos conduce a un objetivo económico. Al final el uso excesivo de remakes, constantes cada año en las taquillas, opacan al tan apreciado cine de autor. Hay quienes desean historias nuevas y otros que no les importa consumir contenido solo por hacerlo.

Lo cierto es que no existe ninguna necesidad creativa en hacer un remake. Todo va ligado a una cadena de intereses que lo menos que toman en cuenta es la palabra “innovar”.

En una metáfora un poco alocada, concluyamos que los remakes son como la comida recalentada, no es nuestra favorita pero siempre nos salva el día.

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Escritora desde los 6 y periodista por tropezón, pero con amor.