Crisis in Six Scenes es la primera (y probablemente única) experiencia de Woody Allen con la pantalla chica. En conjunto con Amazon Studios, nos han entregado una “serie” que, de hecho, parece una película dividida en seis partes.

La mayoría de las películas de Woody suelen tener una dirección sin exuberantes movimientos y en el formato de las series se mantuvo apegado a esa sencillez. Una dirección realmente poco destacada, en conjunto de una producción y fotografía que terminan pasando a segundo plano con respecto a las hazañas y conversaciones de los personajes.

Crisis in Six Scenes no es una serie que satisfaga fácilmente a las masas. Desde su estreno, críticos especializados y público en general han expresado opiniones relativamente divididas con esta serie, afincándose más hacia los comentarios negativos. Pero a pesar de esto, los fanáticos y más fervientes seguidores de este director seguramente sabrán apreciar ciertos aspectos.

Por encima de sus contras, Crisis in Six Scenes tiene su lado divertido. Y además, se trata de una serie de apenas 6 episodios con un aproximado de 20 minutos cada uno, por lo tanto, es una opción ideal para ver completa un domingo en casa.

Esencia familiar

Indudablemente de lo mejor que tiene Crisis in Six Scenes es la vuelta de esa entrañable esencia respectiva de las viejas películas de este afamado cineasta neoyorquino.

Desde que Woody cedió el protagonismo masculino de sus películas, ha estado en busca del reemplazo perfecto. Jesse Eisenberg ha sido una de las mejores opciones, como lo demostró en la reciente Café Society. Sin embargo, no hay nada como volver a ver al propio Woody en pantalla, interpretando su característico y peculiar personaje. Ese quejica hipocondríaco que sólo él puede encarnar tan carismáticamente.

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Trama convencional

La serie está ambientada en los años sesenta. Centrada en una pareja que ha vivido en las afueras de Nueva York tranquilamente por unos cuantos años, hasta que una inquilina llega sin invitación a desordenar sus vidas.

El argumento no es nada fuera de lo común, pero su ejecución es entretenida. Con un guión (de la mano del mismo Woody, como es costumbre) lleno de líneas y diálogos ocurrentes con múltiples referencias culturales, frases de Mao Zedong, e irónicos nombramientos a personajes como Fidel Castro y Che Guevara. A quienes Lennie Dale (el personaje de Miley Cyrus) retrata como héroes. Por lo tanto, si pueden acostumbrarse a la repetitiva intensidad, el inmoderado fanatismo de dicho personaje y la deslucida actuación de su intérprete… quizá puedan disfrutar mejor cada episodio.

Junto a Woody en pantalla tenemos también a Elaine May, con quien hace una pareja ideal y divertida, quienes nos mantendrán entretenidos en la mayor parte de cada episodio. Por otro lado también tenemos a John Magaro, quien se enamorará perdidamente de la rebeldía y todo aquello que representa el petulante personaje de Miley Cyrus.

Conclusión

Crisis in Six Scenes no cumple con las desmesuradas expectativas que quizás muchos nos hicimos, pero tampoco es la terrible serie que otros dicen que es. Sencillamente es más de Woody Allen, ese viejo Woody con su particular estilo bien marcado.

No se trata de lo mejor de este realizador, pero realmente no está demás darle un vistazo al resultado de Allen con la televisión.

CRISIS iN SIX SCENES
Dirección6.3
Guión6.9
Interpretación6.8
Sonido6.7
Fotografía6.6
Nota de lectores1 Vota7.3
LO BUENO
Woody en el protagonismo
Esencia distintiva
Ligera y breve
LO MALO
Miley Cyrus y su personaje
Poco sobresaliente
El guión a veces es muy repetitivo
6.7
OKAY
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Amante del buen cine y las series de televisión.