En los últimos años, entre las invitadas a Mejor película de los Oscars, al menos una película debe glorificar ese sentir patriota que enorgullece a los norteamericanos. En la edición del 2010 The Hurt Locker, consiguió llevarse la estatuilla dorada al mejor largometraje.

En este sentido, el 2013 fue turno de Argo. En el 2015 fue American Sniperseguidamente en el 2016 fue Bridge of Spies y en la edición actual será turno de Hacksaw Ridge. Una tendencia que de momento no quiere ser interrumpida.

Hacksaw Ridge es la última producción dirigida por Mel Gibson y que sirve como carta de regreso luego de un pasado turbulento lleno de controversia. Esta es historia dramática de tono bélico, ambientada durante la II Guerra Mundialsobre hechos reales.

Es protagonizada por Andrew Garfield quien interpreta al Sgto. Desmond Doss, un cristiano ferviente de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Cuya creencia, principio y valores lo llevaron a forma parte del ejercito de los Estados Unidos y luchar en la Guerra de Okinawa sin portar ningún arma y mucho menos disparar una bala. Su ideal era rescatar la mayor cantidad de soldados, sumar en lugar se restar vidas.

El resto del elenco lo completan: Teressa Palmer (Lights Out), Hugo Weaving (La trilogía de The Matrix), Vince Vaughn (True Detective) y Sam Worthington (Avatar).

La redención de Mel Gibson

Hollywood adora una historia de redención de talentos que brillaron en el pasado, su viejos consentidos. Mel Gibson es un actor y director que figuraba en destacadas producciones de los 90s y principios del nuevo milenio.

Su mayor logro como cineasta y actor, fue la realización de Braveheart1995. El épico largometraje donde el legendario escosés, Sir William Wallace, dirigió a un clan para luchar contra la tiranía de Eduardo I.  El filme fue galardonado con 5 Oscars, incluyendo el de Mejor película.

Sin embargo, el desaforado carácter del cineasta australiano lo sucumbió hacia una espiral llena de controversia. Un viaje sin retorno con destino al olvido. Hace 10 años, Mel Gibson fue acusado de ser antisemita por un desafortunado encuentro y arresto en la autopista de Los Ángeles debido a su fuerte estado de ebriedad.

“No soy antisemita, solo tengo un poco de mal genio”

El informe policial, sentenció lo siguiente, “el actor se resistió a su detención y se encaró con el agente al que preguntó: “¿Es usted judío?”. “Putos judíos”, espetó al policía. “Los judíos son los responsables de todas las guerras en el mundo”.”

Por consiguiente, los ataques de la prensa serian despiadados, pero mas dolorosas fueron las declaraciones y señalamientos de sus colegas. Winona Ryder, otra estrella que Hollywood descartó, pero que su carrera revivió gracias al acierto de Stranger Things, señaló que en el 2010 durante una conversación con cineasta, Mel Gibson la llamó Oven Dodger (Un término discriminatorio que hace referencia a la cremación de judíos durante el holocausto).

De esta manera, Hollywood cancelaría futuros planes con el y varios colegas le darían la espalda.

En perspectiva, Mel Gibson disfrutaba, en parte, de esa controversia. Durante el 2004 y 2006 estrenó producciones como: The Passion of The Christ y Apocalypto. Películas que fueron acogida de manera discreta, recibiendo comentarios negativos por la critica y público general. Debido a que retrataba temas sensibles como el cristianismola colonización americana.

10 años después de su último estreno en cartelera como director, Mel Gibson regresa cabizbajo con una nube de remordimiento y anhelo de perdón con Hacksaw Ridge. Una producción de temática bélica, que recuerda a grandes clásicos del género, como Saving Private Ryan.

Hacksaw Ridge recibió una ovación de pie por parte del público en el festival de cine de Venecia. Un acto de sincera admiración que se prolongó durante 10 minutos. Un minuto por cada año de ausencia.

El camino a la redención había iniciado y con ello la controversia del pasado quedaría en el pasado. Al menos por unos instantes.

¿Glorificando la violencia?

Hacksaw Ridge está estructurada con tres actos muy bien marcados, un inicio que narra la niñez de nuestro protagonista. Sus luchas emocionales que lo llevaron hacia un ideal pacifista. Su enamoramiento con Dorothy Schutte (Teressa Palmer), enfermera de su condado. Sin embargo, este primer acto, peca de un desarrollo muy cliché, lleno de momentos románticos y dramáticos que rozan el melodrama.

Es en el segundo acto, cuando nos adentramos al universo de los campamentos de entrenamiento del ejercito de los Estados Unidos. Donde la película comienza a tomar un dirección diferente, una que llama la atención del público y fortalece la figura de Desmond Doss en el ejercito. No glorifican a un hombre, dejan que sus actos y sus enorme hazañas determinen tu juicio sobre el.

Ya al momento de trasladarnos al campo de batalla. Mel Gibson comienza a preparar nuestros sentidos, utilizando reacciones de soldados y médicos heridos que sobrevivieron al terror y barbarie humana. El suspenso se va desarrollando hasta el momento que estamos dentro de Hacksaw Ridge junto con el batallón americano.

La neblina evita que evidenciemos la magnitud del escenario, el ensordecedor silencio arropa la atmósfera de batalla y de repente, con la velocidad de un pestañeo, el estruendo de las balas comienza a viajar sobre el campo de batalla. Los cráneos destrozados empiezan a sucumbir ante el impacto de la artillería enemiga, la explosiones, el desmembramiento humano y el terror se apodera de la escena.

No hay manera que tus pupilas se separen de la pantalla. Pestañear no es opción. La crudeza de un campo de batalla tenía tiempo sin ser retratada de esta manera. El miedo a la muerte es evidente en cada uno de los soldados, un aire de desesperanza se disfraza bajo la delicada sensación de nerviosismo.

Las horas dedicadas en el campo de entrenamiento no reflejan la minúscula realidad del terror que se vive dentro de la guerra. La camaradería, el valor y la unión son las mayores armas de los soldados. Eso retrata Mel Gibson de manera soberbia en Hacksaw Ridge. No es engrandecer la violencia, es entender la crudeza del ser humano ante la sobrevivencia.

Luego de la intensidad del intermedio, llegamos a un tercer acto. Un corto pero contundente espacio documental que da cierre a la película y que sirve para confirmar algunas de las hazañas de Desmond Doss en Hacksaw Ridge.

Algunas frases que fueron utilizadas en el guión y que realmente fueron mencionadas en la historia que ellos cuentan. Testimonios del mismo Desmond sobre su fe y perseverancia dentro de campo de batalla al cumplir su ideal de rescatar la mayor cantidad de vidas que fuese posible bajo la frase “Uno más, Dios. Permíteme rescatar uno más”.

Conclusión

Hackasaw Ridge es un estupenda producción que tiene un comienzo débil, lleno de momentos melodramáticos y abundantes clichés. Sin embargo, la naturalidad de Andrew Garfield y Teressa Palmer, permiten que el dramatismo del primer acto sea entretenido. Ya dentro del campo de batalla, Mel Gibson entrega lo mejor de su repertorio como director con excelente manejo de tensión y suspenso.

Grandiosa edición de sonido y ejecución de las escenas de acción, elementos artísticos también vistos en Braveheart pero actualizados a la modernidad cinematográfica. Sin duda, su mejor trabajo para regresar luego de un exilio lleno de controversia. Bienvenido de Vuelta.

HACKSAW RIDGE
Dirección8
Guión7
Interpretación6
Sonido8
Fotografía7
Nota de lectores4 Vota8
LO BUENO
El segundo acto
Los testimonios finales
La actuación Hugo Weaving
LO MALO
El nulo desarrollo de personajes los secundarios
Un primer actor muy melodramático
7.2
ENTRETENIDO