La La Land es la tercera producción del director más codiciado del momento, Damien Chazelle, protagonizada por Emma Stone y Ryan Gosling.

Una historia romántica con elementos musicales que ha recibido infinidades de alabanzas y cientos de premios. Las expectativas están por las nubes para millones, porque ha pasado mucho desde que la crítica y el público  comparten el gusto absoluto por una producción con aspiraciones al Oscar por Mejor Película. Quizá desde Titanic.

De momento, nadie odia a La La Land

Entonces, ¿es La La Land la mejor película del año (pasado)? ¿de la historia? veremos…

Sueños vs Realidad

Bajo la premisa de “Esto es para aquellos (tontos) que sueñan”, La La Land desarrolla una historia sobre aspiraciones y sueños, pero sobre todo de como son golpeados con firmeza por la realidad.

Damien Chazelle recomienda golpearla de vuelta, esforzarse al máximo y continuar intentándolo, hasta que ese sueño se convierta en tu realidad. Una estrategia motivacional efectiva, pero… ¿Qué sucede cuando esa realidad no puedes compartirla con aquella persona que amas?.

Esa es la pregunta definitiva que La La Land plantea y en palabras del filosofo francés, Albert Camus:

la vida es la suma de nuestras decisiones

En este sentido, Damien Chazelle utiliza a un dúo protagónico formidable para establecer esa alegoría de la vida. Tenemos al apasionado por el Jazz, Sebastián (Ryan Gosling) y la aspirante a actriz dramática, Mia (Emma Stone). Ambos comparten sueños y aspiraciones.

Él desea abrir un local donde el público pueda reunirse, comer y conversar mientras aprecian las rítmicas tonadas del Jazz. Por su parte, élla aspira ser una exitosa actriz de Hollywood, quien además dirige, escribe y monta obras de teatro.

A Mia le encanta la pasión y ferviente deseo de salvar el Jazz de Sebastián, mientras a Sebastián le seduce la constancia y ambición actoral de Mia. Los opuestos se atraen, ambos tienen aspiraciones personales diferentes, pero comparte un anhelo único: el éxito.

Sin embargo, la vida es cuestión de decisiones, sobre todo de tomarlas en el momento oportuno y aguantar las repercusiones. Ambos entenderán que apoyar el sueño del otro conlleva a abandonar o postergar el anhelo propio.  Es ahí donde La La Land se convierte en un enorme drama y destruye esa ilusión, esa fantasía musical con la que inicia la película. Esa promoción de que todo se puede lograr.

¿Los sueños se pueden alcanzar? Sí, pero tienes que desligarte de muchas cosas, por más dolorosas que sean. Ese es el gran mensaje que Damien Chazelle entrega. Puedes dejarte seducir por la fantasía que te ofrezco y disfrutarla, pero no aferrarte a ella.

Una nostálgica carta al cine de antaño

La La Land posee un aura mágica ya perdida que recuerda al cine clásico de los 60s. A esas producciones de antaño donde los bailes de tap, las desenfrenadas coreografías, el colorido vestuario y mágicos escenarios maravillaban las salas de cine.

En una época plagada de producciones de superhéroes, esta película se aleja de lo convencional y es fiel a su ideal. Juega con el mayor sentimiento explotado en la actualidad, la nostalgia. Desarrollando una producción que rinde homenaje a clásicos del cine como: Singin’ in the Rain y Top Hat. Además, utilizó referencias cinematográficas de otros musicales exitosos como: The Umbrellas of Cherbourg y The Young Girls of Rochefort.

A pesar de ello logra idear una historia fresca, emocionante pero sobre todo, original.

Las personas adoran lo que a otros le apasiona – Mía

Cuando un trabajo se ejecuta con verdadera pasión, el resultado es maravilloso. Detrás de cada plano se nota una enorme dedicación y precisión artística inigualable. Cada plano resulta inolvidable, porque el juego de luces ayuda a que cada color se aprecie en su intensidad propia.

El guión posee una precisión narrativa que seduce con cada diálogo y giro dramático. Los personajes tienen personalidad propia. Además, las coreografías son de corta duración pero emocionan con el primer compás de un soundtrack formidable. Ese estribillo y esas melódicas composiciones convierten a La La Land en una experiencia audiovisual única.

Al igual que Whiplash (2014), con el correr del metraje, Damien Chazelle juega con nuestros sentidos, ofreciendo mucha intensidad narrativa al principio para luego bajar el ritmo con la intensión de prepararnos para unos minutos finales que te dejan enmudecido y sin articular. De aquellos finales que se quedan grabados en tu mente.

En miras a los premios Oscar

Luego de hacer historia en los Golden Globes (Ganando 7 de 7 premios posibles), La La Land parece destinada a repetir una proeza similar en la máxima premiación del séptimo arte. Es la gran favorita del público y la crítica para arrasar en los Premios Oscar.

La última producción de Damien Chazelle puede unirse al selecto grupo de grandes ganadoras como: Lo que el viento se llevó (1939), Ben-Hur (1959), Titanic (1997) y El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey (2003) como aquellas películas que ganaron 10 y 11 estatuillas doradas.

En el apartado actoral, la categoría de mejor actriz no tiene una favorita clara, pero Emma Stone, luego de la ceremonia de los Golden Globes, tiene grandes posibilidades de alzar la deseada estatuilla. Su actuación es formidable y se inmortaliza con el personaje de Mia. Una interpretación que puso a prueba su versatilidad como actriz al ofrecer su mejor repertorio interpretativo en las escenas dramáticas, cómicas y musicales (baile y canto).

Ryan Gosling difícilmente consiga quitarle el premio a Cassey Affleck, que ha dominado todas las premiaciones. Sin embargo, para Damien Chazelle, todo indica que será reconocido a su temprana edad (32 años) como el mejor director de la temporada. Un ganador precoz.

Conclusión

La La Land cumple con creces todas las alabanzas leídas y creadas alrededor de ella. Es una producción brillante y con una mística única. De esas películas que recuperan la magia de un cine golpeado. Un ejercicio audiovisual sin precedentes. Te reirás con sus divertidos diálogos, te emocionarás con sus brillantes números musicales, tararearás cada balada del increíble soundtrack, moverás tus pies al compás de cada tecla del piano y serás -por unos instantes- “un tonto que sueña”.

LA LA LAND
DIRECCIÓN9.6
GUIÓN 8.7
INTERPRETACIÓN9.4
SONIDO10
FOTOGRAFÍA10
Nota de lectores5 Vota8.8
LO BUENO
La secuencia final
La estructura de la película
Los momentos musicales
La química entre Ryan y Emma
LO MALO
Que terminara
9.5
INCREÍBLE