Logan es la producción de superhéroes que, de momento, está suspendida en Venezuela. De igual forma, marca un punto de inflexión en el universo de los mutantes de Marvel, porque Hugh Jackman termina su ciclo interpretativo como el personaje inmortal con las garras de adamantium.

La película como ya sabrán está protagonizada por Hugh Jackman y Patrick Stewart, el resto del elenco lo completan Boyd Hollbrook, Stephen Merchant y una joven niña de la cual escucharemos hablar en el futuro, Dafne Keen. Invitados especiales para forma parte de la ceremonia de despedidas de una brutal héroe.

Un héroe en decadencia

Logan

Logan establece una evolución definitiva en la actitud del protagonista hacia la vida. Aquella actitud desafiante, orgullosa y arrogante de la juventud, sucumbe ante una de resignación, desdicha y melancolía.

Nuestro héroe, aquel personaje de aspecto indestructible en la segunda entrega del 2013, The Wolverine, involuciona en uno que a duras penas puede revisar un celular sin la necesidad de sus gafas.

Logan se transformó en un héroe decepcionado, sin rastros de esperanzas en continuar viviendo. Sabe que su condición de “inmortalidad” es al fin, una maldición que evita que la muerte lo visite, y cumpla con el ciclo natural de la vida.

Su desdicha más grande es ver como aquellos compañeros ya no están a su lado, mientras espera que el tiempo finalmente le permita dar ese último adiós.

Las batallas frente a rivales dejan daños mayores que en el pasado. Su recuperación no es tan efectiva e inmediata. Su cuerpo adolece la pesadez de cada año cumplido. Sin embargo, la valentía de nuestro héroe sigue intacta, ese pundonor de derrotar a los villanos le permite continuar victorioso, al menos por unos instantes.

X-23, la estrella de la película

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Hay actuaciones que se quedan grabadas en tu mente, gracias al talento de los intérpretes en pantalla. En esta ocasión, una joven actriz de tan solo de 12 años logra convertirse de manera, casi inesperada, en la verdadera estrella de la película.

Dafne Keen, nacida el 01 de enero del 2005, logra ingresar en su primera interpretación importante en la pantalla grande, en el grupo de jóvenes talentos con mayor proyección de Hollywood. Ella y Millie Bobby Brown son el relevo (femenino) de la industria del entretenimiento.

Su repertorio de expresiones y gestos, que transcurren desde la introversión, a la audacia y a la tristeza en cuestión de segundos, asombran en demasía, porque la joven actúa con una facilidad maravillosa. Además, posee una presencia en pantalla que muchos actores experimentados desearían tener. La atención de las escenas caen sobre su figura.

El vídeo (cortesía de YouTube) forma parte de la audición y de cómo logró adueñarse del papel de X-23 gracias a su capacidad de improvisación en escena. Su química con Hugh Jackman fue instantánea, y demuestra que cuando el talento está de por medio, la sinergia actoral llega con naturalidad.

Una despedida sosa e insatisfactoria

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Hugh Jackman mencionaría que esta sería la última entrega, la última interpretación que realizaría como el mutante de garras de adamantium. Más de 17 años interpretando a un personaje que lo inmortalizó dentro de la cultura pop y el universo cinematográfico de los superheroes. Logan establece el cierre de un ciclo.

Por consiguiente, la atmósfera de adiós del personaje se establece desde la primera escena, momento donde evidenciamos como Logan sucumbe ante el impacto de un disparo de una escopeta de manera inmediata. En el pasado, resistía esta acción con firmeza.

De esta manera, transcurren las escenas con un tono melodramático de “despedida” que resulta forzado y reiterativo. Existe la sensación de que en cualquier momento Logan resultará herido o en su defecto derrotado de manera fatal. Por ende, no hay sorpresa o un elemento dramático realmente efectivo que permita drenar sentimientos hacía un personaje con el cual crecimos.

Cuando la película llega a su tercer acto, y los arcos dramáticos comienzan a cerrarse, el resultado es soso y resolutivo de manera previsible. Una despedida simple, íntima y poco dramática para un héroe que merecía un último adiós con mayor contundencia emotiva.

Conclusión

Logan invitaba a una ceremonia de despedida con mayor impacto dramático. Terminó siendo una entretenida producción sin mayor trascendencia cinematográfica, una correcta entrega que cierra el ciclo interpretativo de Hugh Jackman como el mutante más querido del universo de los X-Men y culmina una intermitente trilogía.

El porvenir de los mutantes se proyecta en el horizonte con un aroma de relevo generacional en el cual Dafne Keen, quizás, pueda continuar maravillando con su personaje de X-23.

 

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LOGAN
Dirección6.5
Producción 7
Interpretación 7
Guión 6
Sonido6
Nota de lectores2 Vota3
LO BUENO
Dafne Keen
Las escenas de lucha finales
LO MALO
Un final carente de emoción
Una historia lineal y sin sorpresas
6.5
OKEY
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